http://hojassecasmojadas.blogspot.com/2011/07/mejor-no-hablar.html
viernes, 16 de diciembre de 2011
Os dejo un enlace (con una imagen y unas palabras) y una grabación. ¿Para qué más?
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miércoles, 14 de diciembre de 2011
Don't give up...
Cuando todo parezca estar acabado, cuando alguien te haya desilusionado, o cuando creas que estás sola, no te rindas, porque tienes amigos... Y esta entrada va para ti, para mandarte un poco de cariño y que así te salgan mejor la pastela y el cuscús que pronto nos comeremos juntos. ¡Gracias por compartir momentos musicales conmigo en la distancia!
sábado, 10 de diciembre de 2011
El derecho a delirar
¡Hola!
No tenía muy claro el porqué ni el cómo. No sabía cuál era el motor que me impulsaba a crear un blog. Pero ahí estaba el deseo, como siempre, esperando a ser sondeado un poco más allá. Finalmente lo supe: me animé a hacer este blog gracias a ti. Porque cada palmo de tu espíritu que traspasaba me contagiaba de su vitalidad. Una vitalidad delirante, pero todos tenemos derecho a delirar...
Y el delirio es simplemente tocar la lira de otra manera: de-lirar. Hubo una época en la que mi lira era tocada con aire sombrío, (versa est in luctum cithara mea...) pero ahora aprendo a tocarla en este nuevo modo, con delirio, para así quizás hacer vibrar a todos con él.
A mí se me romperán algunas cuerdas de la lira, a ti se te derretirán las alas cuando estés en las alturas, pero nadie nos podrá acusar de no haber vivido. ¡A delirar!
No tenía muy claro el porqué ni el cómo. No sabía cuál era el motor que me impulsaba a crear un blog. Pero ahí estaba el deseo, como siempre, esperando a ser sondeado un poco más allá. Finalmente lo supe: me animé a hacer este blog gracias a ti. Porque cada palmo de tu espíritu que traspasaba me contagiaba de su vitalidad. Una vitalidad delirante, pero todos tenemos derecho a delirar...
Y el delirio es simplemente tocar la lira de otra manera: de-lirar. Hubo una época en la que mi lira era tocada con aire sombrío, (versa est in luctum cithara mea...) pero ahora aprendo a tocarla en este nuevo modo, con delirio, para así quizás hacer vibrar a todos con él.
A mí se me romperán algunas cuerdas de la lira, a ti se te derretirán las alas cuando estés en las alturas, pero nadie nos podrá acusar de no haber vivido. ¡A delirar!
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