domingo, 18 de marzo de 2012

Camuflaje





"Cogiendo al gato por el cuello, el jefe le hizo una incisión en la piel del pecho con la punta de la hoja y cortó suavemente hasta la garganta. Luego, con ambas manos, estiró la piel hacia los lados: la capa de grasa aparecía debajo como una tierna cebolla recién pelada. El cuello desollado, que yacía airosamente en el suelo, parecía llevar una máscara de gato. El gato era solamente lo exterior; la vida se había hecho pasar por un gato. Bajo la superficie, sin embargo, había un interior suave y carente de expresión, una vida interna plácida, de un lustre blanquecino, en perfecta consonancia con Noboru y los demás, quienes podían sentir sus propios intrincados y ennegrecidos interiores surcándola y ensombreciéndola como barcos sobre las aguas. Ahora, al fin, los chicos y el gato -o, más exactamente, lo que había sido un gato- se hicieron perfectamente armónicos." 


-El Marino Que Perdió La Gracia Del Mar (Yukio Mishima)